Santa Ana

Santa Ana es la patrona de las mujeres en parto. Reconocida por la Iglesia Católica  como la madre  de la Virgen María, Samborondón la eligió como  su  protectora   tempranamente, aún en épocas de la  colonia.  Casada  con San Joaquín, una vez que el Concilio Vaticano 11 decidió que este santo se celebre  junto  a  su  esposa,  a mediados del siglo pasado, nuestro cantón decidió gustoso dedicar cada 26 de julio a la veneración de esta familia santa.

Santa Ana y San Joaquín nos recuerdan, con su ejemplo, la importancia de la familia, de la unión y del respeto. Ambos santos, conocidos también como patronos de los abuelos, fueron personas de profunda  fe y confianza  en  Dios, y los encargados de educar a su hija María en el camino de la fe, alimentando en ella el amor hacia el Creador y preparándola para su misión.

En el 2013, cuando el Papa Francisco se encontraba en Brasil por la Jornada Mundial de la Juventud, destacó sobre la santa familia que “en su casa vino al mundo  María, trayendo  consigo  el extraordinario misterio de la Inmaculada Concepción; en su casa creció acompañada por su amor y su fe; en su casa aprendió a escuchar al Señor y a seguir su voluntad”, indicó.