Galleras y Criaderos

La crianza de un gallo de pelea caracteriza el temperamento del montuvio samborondeño, que se identifica por ser un competidor, luchador y vencedor.

Desde que nacen, los gallos de pelea son entrenados por asentistas. Reciben vacunación, alimentación y cuidados especiales, cumpliendo normas internacionales para que puedan estar aptos para los combates.

Un gallo de pelea está equipado con espuelas de carey, de plástico, hueso de pescado o de acero. En las lidias los asistentes apuestan dinero por su gallo preferido.

La famosa frase ‘palabra de gallero’ es utilizada entre los montuvios del litoral  para describir  que su palabra es una ley; mucho más si de apuestas o compromisos de juego se trata. Esta frase nació dentro de los coliseos gallísticos donde dos gladiadores (gallos de pelea) se enfrentan en condiciones iguales.

Alfarería

Por la destreza e ingenio de sus alfareros, Samborondón posee una de las mejores alfarerías del Ecuador.

En sencillos talleres en Ciudad Samborondón, los alfareros moldean el barro con las manos para crear diversas piezas como vasijas, ollas, cazuelas y floreros. Ponen el barro sobre una tabla circular unida por un eje central a una rueda más pequeña que está cerca del suelo. Con los pies hace girar la rueda inferior y ésta a su vez mueve la rueda superior.

Sus manos plasmaba lo que su mente crea. Esta actividad es parte activa de la producción económica del cantón.

Astilleros

Se dice que desde tiempos de la Colonia, Samborondón poseyó su “astillero” donde diestros canoeros especializados laboraban la madera para convertirla en raudas embarcaciones.

Debido a su condición de activo fluvial y siendo como eran los numerosos ríos y esteros que bañan su territorio y las principales arterias de comercio y transporte , la industria artesanal de la construcción de canoas , era una de las importantes actividades a las que se dedicaban hábiles artesanos de este lugar; ya que esas indispensables embarcaciones era y aún continúan siéndolo, el principal medio para poder desarrollar sus labores cotidianas en las zonas ribereñas aledañas y para desplazarse a impulso de los canaletes, hasta lejanas poblaciones para vender o adquirir productos.

Las canoas ahora provistas de rápidos motores fuera de borda, son utilizadas principalmente para transportar pasajeros pero también se emplean para las labores agrícolas y para la pesca.

Folclore

Las faldas de las mujeres ondean al ritmo de la música, mientras los hombres con su garbo llevan el compás.  Los movimientos llevan alegría y los colores de los atuendos llaman la atención a los espectadores.

Los bailes folclóricos no faltan en los eventos  cívicos o patronales, incluso en las celebraciones más sencillas en los recintos y barrios.

Desde la escuela, se les inculca a los niños la tradición por la danza, una costumbre samborondeña que se funde con otras, al convertir los trajes en originales lienzos con pinturas de paisajes, caballos o piezas de alfarería promocionando la cultura del cantón.

Pesca Artesanal

Debido a la variada riqueza ictiológica de los ríos de esta región, la pesca ha sido siempre otra de las actividades importantes a la que se ha dedicado un gran sector de la población; especialmente los habitantes del sur de esta ciudad y de la parroquia Tarifa, quienes tienen en esta labor un importante medio de subsistencia.

Nuestros pescadores provistos de sus equipos propios para esta faena, salen diariamente en sus pequeñas canoas principalmente por la noche, para iniciar la jornada en busca de las especies.

Las variedades que se destacan en estos ríos son : la corvina, el bocachico, las viejas, las tilapias, el bagre, las lisas, el robalo, el ciego, el barbudo, las dicas, el sábalo, el guanchiche, el bío, el ratón, la guajica, etc., y sobre todo los camarones de agua dulce , muy apreciados por su exquisito sabor.

Leyendas